El culebrón del león de la Sagrada Familia

Si a estas alturas no ha oído hablar del polémico león de la Sagrada Família, siéntese y lea. Y decida si reír o llorar. Tal como proyectó el genial Gaudí (o al menos, como creemos, pues no se tienen planos), en la fachada de pasión de la Sagrada Família, junto al gran osario que corona el pórtico, deberían aparecer dos animales: un león y un cordero. El león, a la izquierda, simboliza la resurrección de Cristo y su triunfo sobre la muerte. El cordero, a la derecha, un símbolo que también remite a Jesús.

 

La polémica nace en 2015, cuando se coloca una primera versión del león que causa entre el público, cuanto menos, carcajadas. De aspecto infantiloide y desentonando con el estilo de Gaudí y el mismo conjunto proyectado por Subirachs, el león se mantiene durante unas semanas en la fachada ante las criticas de muchos. Finalmente, sin hacer mucho ruido, la escultura es retirada.

 

Esta semana el león de la Sagrada Familia ha sido de nuevo noticia a raíz de un artículo del periodista Carles Cols en El Periódico. El texto, titulado «El bochornoso león infantil de la Sagrada Família ya tiene sustituto» acompañado del no menos jocoso antetítulo («El Zoo del edificio modernista»), anuncia un hecho relevante: la llegada del nuevo león podría estar cerca. En la fachada, avanza el reportaje, ya se han colocado los primeros preparativos para colocar la escultura. ¿Volverá el culebrón?